Toda la noche la muerte aparece
toda la noche, como un río que murmura
mece los sueños 
dispersos como partículas
el corazón tan rojo de amor
mientras la ausencia,
las desdichas heredadas
pasan de largo,
como nieblas que rozan
-apenitas-
la perlada piel.
¿Y después?
La noche se deshace
para que el tiempo vuelva
a acurrucarse entre  mis manos,
como un jardín que renace
de las manos de mi abuela,
para que la muerte mire desde adentro
de un sueño y yo despierte
intacta. 

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