Donna Haraway: cuentos para la supervivencia terrenal.
Aprender a vivir en un mundo herido, como apuesta, tejido, imaginario compartido...
Una de las cosas que más me conmueven de Donna es la capacidad de convocar y compartir invitaciones para pensar-con y desde lo compartido como una apuesta y, también, como un modo de interrumpir la "urgencia por resolver" que, a juzgar por los modos y los mundos actuales, adopta la forma de un atropello a la posibilidad del pensamiento. Garcés también trae algo parecido desde la filosofía de la educación: pareciera que las únicas (dos) variables que usualmente se contemplan en este mundo binario partido en dos, son o bien la ruina de un mundo caduco y herido o, su reverso, esas vacías promesas de salvación bajo la forma de la innovación educativa.
De alguna manera, sostener(nos) en este mundo herido, con sus problemas, es una invitación a poner en el centro la fragilidad y precariedad compartida y nuestra dependencia mutua. No es poesía lo que digo. Es un modo más receptivo de vivir. "Vivimos un tiempo de destrucción climática, de extinción y extractivismo. No hay vuelta al estado anterior de las cosas pero sí puede haber menos daño, nuevos modos de florecer en medio de la destrucción, para admitir una sanación parcial, para poder ser comunes y corrientes otra vez." Entonces, importa qué pensamientos piensan pensamientos. Qué historias nos nutren y cuáles usamos para seguir contando historias, "qué nudos anudan nudos" dice ella, "qué lazos enlazan lazos. Importa qué historias crean mundos, qué mundos crean historias."
A propósito de este libro precioso (Seguir con el problema. Generar parentesco en el Chthuluceno) que recomiendo para tener cerca, para volver a darle vueltas, para recuperar lo que implica pensar y actuar la vida desde historias multiespecies y desde un tiempo compartido, dejo tb este documental que es de una belleza arrolladora: https://lalulula.tv/.../donna-haraway-cuentos-para-la...

Comentarios
Publicar un comentario