Mover las aguas.
Osteopatía
Alguien me mueve los huesos y el agua brota a mansalva.
Lo contenido a veces duele más que la falta.
¿Qué sentis?
Alivio.
No salí del ahogo, pero percibo cómo
el aire entra y se expande a su propio ritmo.
No podés esconder tu corazón ni desconectarlo de la imaginación.
Si tu mente y tu corazón tienen el don de sondear las profundidades
y alquimizar la vida, ¿por qué cerrarlo?
Puse mi corazón al servicio de egos demasiado rígidos, demasiado grandes.
No dejes que te apaguen el brillo, dice mi nona desde el otro lado.
Desciendo a lo desconocido a través de la poesía.
Tejo una escucha que precisa del contacto en el descenso
y en ese gesto de resguardo y cuidado, algo se revela.
Hay que hacer un nido con las manos para que aquello que se resiste a ser nombrado, salga de las tinieblas.
La poesía salva y construye antídotos
la vida se trama y se expresa en múltiples direcciones.
¿Quién define la ley?
Poesía y desacato, como propone María Negroni, para ir hacia lo insumiso y aprender a sondear y a convivir con el vacío que no demanda ser llenado
Ir hacia lo abierto, ese espacio que se filtra y aparece cuando traspasamos toda grieta.

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