Memoria de árbol
Versión I
Un camino entre huellas y memorias
lo que asciende fue primero semilla
al reparo de la luz.
Hay un halo invisible que nos conecta
con el manso correr del río
una memoria hecha de agua
que roe toda aspereza
para que podamos movernos entre las piedras.
Un cuerpo fisurado puede adentrarse
en sus propios fragmentos, sólo cuando
el animal, cansado ante el peligro,
ya no está al acecho.
Hay que ir hacia el sueño, me dijiste,
para convertir el límite en posibilidad.
No hay raíz que no haya crecido salvaje
en su deseo ante la vida
Lo intacto en cada una
es la llave que precisamos invocar
para que el veneno pueda ser la dosis justa
de nuestra propia medicina.

Comentarios
Publicar un comentario