Fragmentos de reflexiones liminales
Convertir la voz en ternura, dice María Sánchez, como forma de construir nuestro hogar.
Pienso en mi hogar como un tejido de manos, de vidas, de gestos y deseos que me anteceden.
En la profundidad de visión de mi bisabuela, Pierina Anino, 11 de abril, impulso de fuego conecto con la fuerza del deseo.
Hace unos días me topé con una foto de ella: Todo su cuerpo es dulzura, a pesar de su aparente rigidez. Su vestido hecho con sus propias manos. Las mismas que caen suavemente en los hombros de sus primos, manos protectoras y laboriosas. Su presencia es deslumbrante. Su cabeza, parece salir de una corona de flores y, algunas flores, parecen devenir mariposas a partir del impulso que produce el contacto con ella.
Su mirada me cautiva y me lleva a su casa en rosario. Los azulejos celestes, en la cocina, mientras prepara los mates para jugar a la escoba del 15, "corte y pise vea la trampa que le hice".
Quisiera entender hacia dónde debo ir. Pido que su visión me guíe.

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