Mudar

 





Querida amiga,

Mudar es un poco como perderse. ¿Y qué hay del hastío?

Para habitar nuevos espacios hay que animarse a romper(se). No hago apología de la fisura ni creo que todo dolor sirva como antesala de algo bueno. No comulgo demasiado con esa idea cristiana de que la vida nos tiene que costar un huevo y los dos ovarios.

Mudarse es apostar por lo transitorio. No dar por sentado eso cotidiano que acontece.

No sé, a veces pienso que es un gesto que agradece que existamos.

Mudar es apostar por un mundo que no desiste de nosotres y del que no desistimos.


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