Donna Haraway: cuentos para la supervivencia terrenal.
Aprender a vivir en un mundo herido, como apuesta, tejido, imaginario compartido... Una de las cosas que más me conmueven de Donna es la capacidad de convocar y compartir invitaciones para pensar-con y desde lo compartido como una apuesta y, también, como un modo de interrumpir la "urgencia por resolver" que, a juzgar por los modos y los mundos actuales, adopta la forma de un atropello a la posibilidad del pensamiento. Garcés también trae algo parecido desde la filosofía de la educación: pareciera que las únicas (dos) variables que usualmente se contemplan en este mundo binario partido en dos, son o bien la ruina de un mundo caduco y herido o, su reverso, esas vacías promesas de salvación bajo la forma de la innovación educativa. De alguna manera, sostener(nos) en este mundo herido, con sus problemas, es una invitación a poner en el centro la fragilidad y precariedad compartida y nuestra dependencia mutua. No es poesía lo que digo. Es un modo más receptivo de vivir. "Viv...

Comentarios
Publicar un comentario