Hoy volví a ver gente comer de la basura. Me detuve unos minutos y el muchacho levantó la cabeza con culpa. Yo sentí que el pecho me dolía. ¿Cuántas generaciones más faltan para que haya un límite? Estoy cansada de que los derechos más elementales, sean utopías. El otro día un compañero de la cooperativa me preguntó sobre los derechos. Mientras separaba la basura que la sociedad produce, él, con esa dulzura en la mirada de quien todavía es un niño me dijo, "Ana, vos que sabes todo, ¿sabes si comer es un derecho? ¿Cuántas generaciones más de niñeces y juventudes vamos a permitir que sean el "daño colateral" de nuestras políticas? Ale, compañero de la cooperativa, me manda un video por Whastapp para que le de un corazón a su nueva canción. Desde que lo conozco anda queriendo tener su video-clip. "Me hago desde abajo, desde la basura, me armo desde abajo y es una aventura". Pienso mucho en lo que genera existir para otres, ser vistos en un contexto de permanen...