Mutación del espejo
amanezco en la apacible caricia del día que comienza el silencio de la casa a la hora en la que todo duerme, todavía algunos días sueño que es el viento quién me destiende de la cama y me impulsa como una hoja de otoño a dar el salto hacia la entrega. Otros, me veo azotada por tempestades y entonces algo susurra que la clave es dejarse caer. Me deslizo transmutada soy una babosa saliendo del capullo de la sábana sé adherirme a las diferentes texturas del mundo hasta cambiar de piel. Y mientras muto algo me recuerda que la respuesta a todo debiera ser tan simple como aprender a oír debajo del miedo: ¿te hace feliz? después de todo, la alquimia vive en la sangre.