Doña Olinda llega a Pimp my Carroça con una remera rosa que dice: UNICATA. Quiere conocer a la profesora argentina que hizo tantos kms para compartir el acto de colación de la primera camada de egresades de la Universidad de Catadores y Catadoras. Cuenta que viene resistiendo los embates arremetidos por el neoliberalismo, que lo hace desde la organización, desde la convicción de que las vidas importan todas por igual pero hace falta poner en valor lo que les cartoneres aportan al mundo, al medio ambiente, a las ciudades. Y que nunca pensó que iba a poder cumplir su sueño de estudiar. Pienso en Doña Olinda, como cartonera, como mujer, como adulta y me acuerdo de esas palabras de Audre Lorde que leí hace unos años: Cuando hablamos tenemos miedo de que nuestras palabras no sean escuchadas ni bienvenidas. Pero cuando estamos en silencio, todavía tenemos miedo. Por lo tanto es mejor hablar. ¿Quién asume las palabras de lo no dicho? studiar Y Anzaldúa que nos recuerda: Para ...